lunes, 23 de marzo de 2015

NUEVA POSIBILIDAD PARA ENVIAR LIBROS DE FORMACIÓN GRATIS A AMÉRICA




ISSA envía libros solidarios sobre el Asistente de Dirección a centros de América Latina

Más de un millar de estos ejemplares han ayudado a la formación  de estudiantes y profesionales de Perú, Chile, México y Argentina desde 2010.
Entrega de libros en México. Curso 2014-15

Hace cinco años que don Rafael Hernández Urigüen, profesor de Ética y capellán de ISSA School of Management Assistants de la Universidad de Navarra, puso en marcha una iniciativa para ayudar a la formación de Asociaciones Profesionales de Secretariado y Management Assistance de América Latina. Desde entonces, con ayuda de aportaciones particulares, ha enviado más de mil ejemplares del libro Asistentes de Dirección: crecimiento personal/ excelencia corporativa  a estos centros formativos de Perú, Chile, México y Argentina para que los repartan gratuitamente entre estudiantes y profesionales con deseos de actualizarse.

Entre otros profesionales, Gricel Arjona Mújica, fundadora de la Asociación Mexicana de Secretarias y Asistentes Administrativos A.C (AMEXSAA) y que desarrolla programas formativos para secretarias en la Ciudad del Carmen, en Campeche (México), ha recibido por tercer año consecutivo algunos de estos ejemplares. La profesora Arjona, que se dedica a formar y a promocionar a la mujer en medios rurales,  agradece esta labor: “Gracias a estos envíos del Padre Urigüen y su equipo humano de la Universidad de Navarra he gozado de ampliar mis valores socioinstruccionales para con mi empleo docente en el arte de servir a otros”.
Este libro recoge unas cien situaciones, casos, testimonios y entrevistas de profesionales que transmiten su experiencia en la resolución de problemas relacionados con el mundo de la empresa y la asistencia de dirección.
A lo largo de este año, don Rafael Hernández ha enviado doscientos ejemplares de su libro. Comienza ahora una nueva campaña para conseguir fondos para llevar a cabo más donaciones. 

Artículo original: http://www.issa.edu/noticia_elegida.php?idnoticia=259

CÓMO SEGUIR COLABORANDO:

SIGUE ABIERTA TAMBIÉN LA CONVOCATORIA SOLIDARIA DE ENVÍOS GRATUITOS A LATINOAMÉRICA

 A Perú para la Escuela  Condoray (Yauyos-Perú) 

y  para la Asociación Anasses http://www.anasses.com/


También para la escuela padre Gumucio enChile:


Para  México  a  Dña. Gricel Arjona Mújica, fundadora de  la Asociación Mexicana de Secretarias y Asistentes Administrativos, A.C. (AMEXSAA) y que desarrolla programas formativos  para secretarias en la ciudad del Carmen, Campeche, México


Todas las personas que deseen colaborar aunque sea con una pequeña aportación económica pueden  efectuar los ingresos en esta cuenta de 

Kutxabank:


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Para enviar desde  otros países

código IBAN: 

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Al hacer la transferencia puede  escribirse como concepto: libros gratis Latinoamérica















Galería  de la última entrega  a través de Dña.  Gricel Arjona en México


viernes, 23 de mayo de 2014

NUEVOS CASOS PRÁCTICOS INVESTIGADOS POR LAS ALUMNAS DE ISSA EN EL CURSO 2013-14; SIGUE LA PROMOCIÓN DE LIBROS PARA ENVIAR GRATUITAMENTE A LATINOAMÉRICA












CASOS PRESENTADOS EN LA ÚLTIMA CLASE DEL CURSO EN ISSA (DONOSTIA) EL 9 DE ABRIL DE 2014 SALVO EL DE ANGÉLICA JIMÉNEZ SANTAMARÍA QUE POR SER ESTUDIANTE DEL PROGRAMA ERASMUS LO PRESENTÓ EN DICIEMBRE DE 2013


 AUTORA: ALVAREZ CAMPANO JULIA


Despido injusto a causa de maternidad

  Matilde, asistente de dirección de una empresa dedicada a la publicidad y relaciones públicas, está casada y tiene dos hijos. A sus 32 años de edad, después de haber pasado por diferentes puestos en la empresa, le conceden el ascenso que siempre había deseado. Matilde tenía una buena relación tanto con los empleados y trabajadores como con el director general de la empresa, pero esto llegó a su fin cuando le comentó a su jefe que estaba embarazada. El ambiente de trabajo había cambiado por completo, el jefe cada vez le asignaba menos tareas cediéndoselas a sus compañeros y añadiendo que los últimos trabajos que ella había realizado no eran lo suficientemente buenos y que cada vez ponía menos interés en el trabajo y que sólo iba a cumplir el horario preestablecido ya que el jefe en sus primeros años de trabajo le llamaba hasta en días festivos y Matilde ahora aunque quisiese no puede atender a su jefe.

Matilde se enteró por el típico boca a boca de todas las empresas que se iba a producir una reducción de plantilla y empezó a darse cuenta de la situación en la que se encontraba. Matilde con 32 años y dos hijos estaba embarazada de cinco meses, su marido por la crisis que ha sufrido nuestro país se quedó sin trabajo ya que trabajaba en la construcción. En ese momento ella no se podía permitir su despido y decidió hablar con su jefe y contarle lo de su marido. La respuesta del jefe fue que pese a sus derechos por la maternidad y las nuevas leyes que habían entrado en vigor, su puesto iba a ser eliminado pese a la reducción de plantilla y que al no haber otra persona que fuese a suplir su puesto, tampoco se podría reincorporar cuando cumpliesen las 16 semanas (4meses)  que se conceden por la baja de maternidad.

Matilde finalmente fue despedida a los seis meses de su embarazo alegando una reducción de plantilla.

Este es otro caso de injusticia laboral por parte del jefe contra la mujer en este caso por su motivo de maternidad.

Según la legislación española Matilde podría denunciar a la empresa.

Para profundizar en el caso véase el capítulo 5 y el Anexo I que recopila la legislación española sobre la maternidad del libro “Asistente de dirección: Crecimiento personal/ excelencia corporativa” Autor. Hernández Urigüen, Rafael




AUTORA: BASABE VELASCO CLAUDIA

Empresas con “filosofía  a favor de la  maternidad” y prácticas discriminatorias

Este es el caso de Natividad, una mujer casada y con 2 hijos que estudió la carrera de graduado social y trabaja en una empresa de decoración. Desempeña el puesto de administrativa desde hace ya diez años y nunca ha tenido ninguna queja, le gustaba mucho su trabajo y estaba muy a gusto.

Hace un poco más de un año se quedó embarazada de su primer hijo. Durante el embarazo todo fue bien en la empresa: trabajaba a jornada completa y cogió la baja por el embarazo sin ningún problema. No le dijeron nada sobre lo que podía pasar cuando tuviera el bebé.

Una vez que dio a luz y se quiso incorporar a trabajar, la empresa le comentó la opción de dejar de trabajar a jornada completa y que hiciera solo media jornada. Esto suponía una disminución del sueldo, el cual no se podía permitir con un recién nacido en casa, ya que el bebé le suponía gastos médicos e higiénicos, entre otros.

A pesar de que Natividad tenía todo el derecho a seguir trabajando a jornada completa, la presión que recibía por parte del directivo era cada vez mayor y le suponía una agonía tener que decidir qué hacer. No pidió ayuda especial ya que estaba en todo su derecho de seguir con el mismo contrato de trabajo y la empresa era consciente de ello.

Tras pensarlo mucho y hablar con familiares y amigos de confianza, decidió que lo que debía hacer en su situación era seguir trabajando como hasta ahora: a jornada completa y con el mismo sueldo y puesto de trabajo. Esta decisión produjo mucha tensión en la empresa y sobre todo con su directivo.

Ahora, Natividad está esperando su segundo hijo y cada vez le cuesta más compaginar la vida familiar y el trabajo, pero tiene la suerte de contar con su marido para que la situación sea más llevadera en ambos sitos.

En cuanto a la situación de la empresa, tiene un buen ambiente de trabajo, pero no porque la empresa hubiese cedido en dejar de presionarla, sino porque le ampara la ley y tenía el derecho a tomar su decisión.

Esta empresa siempre había hecho alarde de tener una filosofía favorable a la vida familiar, y Natividad, en ese aspecto, siempre había estado tranquila. Pero cuando un caso así dejar de ser una mera filosofía escrita sobre papel y se convierte en un caso real, cada una de las partes mira por su propio beneficio.

Como reflexión yo diría que en la teoría se respetan los derechos, pero la visión del empresario y el trabajador es muy distinta, y es más fácil defender un caso como este  en papel que en la vida real. Hay que poner una visión más humana cuando se trata de un caso real y cuando se tratan de personas y sus derechos.



 AUTORA: CID ANNE

Políticas de conciliación empresarial eficaces

Natalia terminó los estudios de Issa en el año 1990. Antes de introducirse en el mundo laboral, decidió realizar un master en California dedicado al marketing. A su vez, aprovechando su estancia en EEUU, se sacó diferentes títulos como el Proficiency y el de Comercial. Además para ayudar económicamente a sus padres a pagar su estancia, trabajo como profesora de su idioma materno (castellano) en una academia estadounidense.

Por todo ello, entre otras muchas más cualidades, podemos decir que Natalia es una mujer trabajadora, fuerte, aplicada y con ganas de ampliar su conocimiento.

Un año más tarde regresó a San Sebastián. Desde su llegada se dedicó a encontrar el trabajo de sus sueños, trabajar en una empresa internacional. Pero comenzó como asistenta en la Caja Rural.

Natalia estaba muy contenta en su nuevo trabajo, se llevaba muy bien con todos sus compañeros, a ser sinceros, la querían, todos hablaban muy bien de ella. Fue aquí donde encontró su pareja.

Transcurridos dos años viajo a Londres. Una ciudad de la que guarda muy buenos recuerdos ya que en su adolescencia viajó varias veces consecutivas con el fin de mejorar su inglés. En esos veranos, Natalia, tuvo la oportunidad de hacer muy buenos amigos.

Esta vez decide volver a Inglaterra con el fin de reunirse con todos ellos. Fue un encuentro muy emotivo ya que volvieron a vivir de alguna manera su juventud, mientras contaban anécdotas inolvidables. También compartieron su vida actual, hablaron sobre su estado civil, familia, pero el tema que tuvo más relevancia fue el trabajo.

Natalia contó su breve experiencia como asistenta en la una entidad  bancaria española, pero a su vez confesó que a pesar de estar muy contenta sigue persiguiendo su sueño. Sus amigos intrigados preguntaron de que se trataba y ella contesto: "Poder tener algún día la oportunidad de trabajar en una empresa internacional"

Dio la casualidad que uno de sus amigos, Miguel, trabajaba en uno de los bancos más conocidos del mundo con la sede en Inglaterra, llamado HSBC. Miguel le dio la gran noticia de que el banco estaba buscando una segunda asistenta por lo que sin pensarlo dos veces decidió presentarse a la entrevista.

Por su amplio currículum, su saber estar y su educación fue la elegida para el nuevo puesto como asistenta del banco HSBC.

Tan pronto como pudo, contactó con su familia para informarles sobre la noticia. Esta llevó a tomar decisiones importantes. Una de ellas; mudarse con su pareja a vivir en una nueva ciudad, Londres.

Cuatro años más tarde, Natalia, estaba feliz en su trabajo pero la enfermedad de su marido, Juan, se cruzó en su vida. Juan comenzó con tratamientos fuertes, por esta razón, necesitaba más que nunca la atención de su mujer.

Natalia comenzó a notar un estrés nada beneficioso para su salud, sentía que no podía con todas sus responsabilidades, por ello decidió hablar con su jefe. Mantuvieron una conversación sincera, ella le  contó la situación por la que estaba pasando y su jefe la entendió.

Ante esta complicada situación no tardaron en buscar una solución. Fue el mismo jefe quién decidió darle la baja ya que entendió perfectamente por lo que Natalia estaba pasado. A su vez, le dijo que no se preocupara por su puesto de trabajo ya que no lo perdería.
En suma, le agradeció todo lo que había hecho por la empresa y reconoció su excelente actitud en el trabajo.

Natalia solo tenía palabras de agradecimiento. Fueron estas palabras las que salieron de su corazón. “Muchas gracias por entenderme, he tenido mucha suerte de tener un jefe tan comprensivo y tan buena persona como eres tú. Que Dios te bendiga”

OPINIÓN PERSONAL:

Desde mi punto de vista, el jefe de Natalia a actuado adecuadamente. Pienso que hoy en día quedan muy pocos directivos que entiendan y se pongan a la altura o en la piel de los problemas de sus trabajadores.

Pienso que el objetivo y la excelencia de las empresas no solo está en obtener beneficios y satisfacer a los clientes sino, a su vez, tener en cuenta a los trabajadores y de alguna manera  satisfacerlos.



AUTORA: DE MIGUEL PEREZ ELVIRA

Denunciar malas prácticas

Susana era la nueva AD del departamento de marketing de una compañía con más de ochenta años de historia dedicada a la fabricación de envases.  Su tarea era además de atender llamadas, visitas y organizar reuniones, llevar la contabilidad y los gastos de su departamento.  Su superior era  Alfredo, el jefe de departamento, que llevaba trabajando para la compañía 20 años y por lo tanto era de total confianza para el gerente, hijo del propietario de la empresa.

Alfredo tenía que viajar porque llevaba la red comercial por toda España y tenía que presentar a Susana todas las facturas de los gastos que tuviese en los viajes. Así fue como ella descubrió la falta de honradez de su superior y la forma en la que se aprovechaba de la confianza que el gerente  había depositado en él.

Susana llevaba tan solo un mes trabajando allí cuando encontró un error en una factura y al revisar el resto se dio cuenta de que la mayoría habían sido trucadas o eran falsas. Los costes que se encargaba de cubrir la empresa eran de juergas en sus viajes de negocios, donde corría el champán francés, y compras de regalos para sus familiares.

En el momento en el que descubrió esto su moral no le permite seguir consintiendo estos engaños hacia la empresa. Susana decide hablar con Alfredo para explicarle que esto no es lícito porque ella se ha dado cuenta de lo que está pasando y su lealtad hacia el gerente no pasará este engaño por alto. Alfredo debe ser honesto, devolver el dinero, ofrecer a su jefe una explicación y volver a cuadrar la caja. Sin mediar palabra, Juan se dirigió al gerente.

Durante la mañana del día siguiente el gerente llamó a Susana a su despacho para presentarle una carta de despido por incompetencia. Cuando ella le preguntó por las razones se dio cuenta de que era consecuencia de su charla con Alfredo y que el gerente no había sido informado de las facturas amañadas. Ella le mostró sus pruebas  y le explicó que no consideraba ético ni honrado seguir pasando las facturas como se había estado haciendo con la antecesora a su cargo.

El gerente descubre que Alfredo no solo se aprovecha de su confianza para despilfarrar el dinero de la empresa sino que también para impedir ser desenmascarado por la nueva asistente, última persona en llegar a la empresa. Valoró la honradez de Susana y su bien hacer por la empresa y decidió hacerle un contrato indefinido confiando en ella el empeño de otras funciones más próximas a la gerencia.



AUTORA DURÁ FERNANDEZ LEYRE

Siguen los acosos

Sandra estudió asistencia de dirección hace diez años, no llegó a trabajar en España y se mudó con su familia a Nueva York nada más finalizar la carrera.

Sandra es una chica joven, de buen ver, amable, siempre dispuesta a ayudar a los demás.

Su lengua materna es el Castellano y en la carrera estudió la lengua francesa. Por lo que nada más llegar a Nueva York se inscribió en un cursillo intensivo para sacarse títulos de inglés y tener acceso a trabajar, ya que sin títulos no podía demostrar su conocimiento del idioma. Mientras estaba en el cursillo,  Sandra consiguió un trabajo de niñera ya que de lo que había estudiado no podía encontrar.

Trabajó durante un año y medio de niñera y estaba muy a gusto, al igual que para la familia que trabajaba. Dejó este empleo cuando fue admitida para trabajar en una multinacional, allí mismo en Nueva York, en el área de recursos humanos de asistente de dirección.

Sandra comenzó a trabajar con mucha fuerza y energía, ya que siempre le había gustado esta área de la empresa. Su jefe, Robert, fue muy exigente con Sandra desde el primer momento, lo que a Sandra no le molestaba y se sentía realizada al acabar su jornada laboral. Sandra mantenía una buena relación con los demás compañeros de la empresa, y hasta organizaban cenas de vez en cuando. Ella les consideraba amigos a todos ellos -incluido a su jefe-, aunque ella era muy diplomática y sabía separar la relación profesional de la personal.

Cuando Sandra llevaba trabajando en esta empresa 3 años, Robert empezó a acosarla, a requerir su ayuda cada dos por tres. Sandra no se sentía a gusto y comenzó a esquivar a su jefe, aunque realizaba todo el trabajo que él le pedía. Sandra comentó con su familia lo que le estaba sucediendo en el trabajo y su padre le dijo que abandonase el empleo y que buscase otro trabajo, ya que con su perfil no tendría problemas, pero Sandra no quería fallar a la empresa que le había  brindado aquella oportunidad de sumergirse en el mundo profesional.

Llegó el día en el que Sandra no pudo aguantar los continuos halagos e insinuaciones de su jefe y decidió abandonar la empresa sin decir nada a nadie y sin dar ningún tipo de explicación, además cortó todo tipo de relación con sus antiguos compañeros de trabajo porque se sentía humillada.

● ¿Qué harías si estuvieses en la situación de Sandra?
● ¿Hubieses actuado como ella hizo?
● ¿Qué valores éticos se representan en este caso?




AUTORAS: FRAILE, IRUNE  Y SOTO SARAH

Qué hacer con un compañero alcohólico

Ramón es  el responsable de uno de los sectores de una empresa reparación eléctrica. Tiene a su cargo a cinco personas pero la relación entre trabajadores es muy buena, Ramón afirma que “ante todo son compañeros”. Nos habla de un caso que ocurrió hace unos años en su empresa.

Juan es uno de sus trabajadores que lleva 6 años en la empresa. Nunca han tenido ningún problema con él. Llegaron nuevas normas a la empresa y esto hizo que Juan dejase de tener turno por la mañana y pasase a ser por la tarde con otro compañero. En un principio Ramón no nota ningún cambio en Juan, va a gusto a trabajar pese a que el horario no le gusta mucho.

Un día, Ramón llega a la oficina y nota que Juan está un poco raro, los gestos que utiliza al hablar no son habituales en él y su comportamiento no es como el de siempre. Durante unos días, Ramón no nota nada fuera de lo normal en Juan pero días más tarde vuelve a observar que Juan está raro y además le nota  que desprende un ligero olor a alcohol.

Ramón, ante esta situación, se siente un poco perdido. No sabe si hablar directamente con sus superiores será lo correcto o debería primero hablar con Juan. Finalmente Ramón Decide hablar con sus compañeros y compañeros de Juan. Habla con ellos  y sus compañeros, hartos de taparle, confiesan a Ramón que Juan lleva varias semanas llegando ebrio al trabajo.

Ramón antes de dar parte a sus superiores decide hablar con Juan. Juan le comenta que no está pasando por un buen momento pero que le promete cambiar y no beber antes de ir al trabajo. Juan cumple con su palabra pero esta nueva actitud apenas dura dos semanas. En este tiempo Ramón vuelve a ver a Juan llegar al trabajo en de una forma inadecuada.

Ramón le da una segunda oportunidad antes de hablar con sus superiores. Le aconseja que vaya al médico y que intente salir de esta situación poco beneficiosa. Ramón también decide hablar con la familia de Juan para poner entre todos solución a este problema.

Juan coge la baja por un mes. Al poco tiempo de volver a trabajar recae y Ramón notifica esta situación de nuevo. Entonces es cuando Ramón decide no darle más oportunidades y hablar con sus superiores.

Los superiores deciden sancionarle suspendiéndole sus tareas del trabajo por un mes, sin ningún tipo de remuneración. Juan pasa un mes fuera del trabajo. Cuando Juan cumple el periodo de suspensión se reincorpora a su puesto de trabajo pero una vez más ebrio. La notificación pasa directamente a las personas con cargos superiores en la empresa y sancionan nuevamente a Juan, esta vez por tres meses. No siendo suficiente esta sanción Juan vuelve a acudir en un estado inadecuado a su puesto de trabajo.  Con su actitud llego al despido pero el problema no acabo aquí. Juan era sindicalista, y según la ley los sindicalistas no pueden ser despedidos mientras lo sean. Y en adición, los sindicatos apoyaron a su compañero en todo momento recurriendo su despido.

El despido llego al Tribunal Supremo. La sentencia del juez obligaba a la empresa a:
1-        Dar una indemnización a Juan por despido improcedente.
2-        Readmitirle en el trabajo con las mismas condiciones y puesto que tenía hasta ahora por un año.
Juan fue readmitido en el trabajo. Para la empresa tener a Juan durante un año más no era lo más cómodo, aun así Juan permaneció en su puesto de trabajo hasta que al finalizar el periodo de un año volvió a ser despedido por reincidir en su problema. Esta vez el despido fue totalmente legal.



AUTORA: GARAGORRI SISTIAGA CLAUDIA

Malas prácticas a pesar de ser socios

Tras acabar sus estudios en ISSA, Pilar inició a trabajar en una empresa de importación de ferroaleaciones. Esta empresa había sido creada apenas unos años antes de que Pilar comenzase su trabajo en esta.

La organización importaba de países como Sudáfrica y Suecia, materiales que se utilizaban en diversos tipos de empresas de la industria vasca, por lo que el dominio de idiomas con el que salió Pilar al acabar sus estudios en ISSA le ayudó mucho a la hora de desempeñar su trabajo.

Dicha empresa era de dos socios amigos, uno de los cuales de dedicaba a la gestión y hacía de Gerente, y el otro era el propietario de una empresa de la que necesitaban esa materia prima para la fabricación de sus productos. Pilar conocía al Gerente desde hacía muchos años ya que era un amigo de su padre.

Cuando Pilar comenzó a trabajar, la empresa estaba en sus inicios y empezaban a ganar mucho dinero, pero nunca mejor dicho que “la avaricia rompe el saco”. El Gerente empezó a abusar de la confianza de su secretaria, Pilar, y comenzó a realizar acciones no muy éticas en contra de su otro socio. El Gerente estaba imputando múltiples gastos personales a gastos de empresa. Éste decía a su secretaría que no comentase nada de lo sucedido al socio. Pilar empezó a sentirse abrumada y hasta amenazada ya que el Gerente le comentó en alguna ocasión que si salía a la luz algo de lo sucedido, ella sería despedida.

Al principio, Pilar no sabía cómo actuar dada su  poca experiencia en el mundo empresarial. Según el fraude iba aumentando, el Gerente pidió a Pilar que ocultase cierta información y volvió a amenazarle con despedirle si contaba algo.

Tras acudir a su padre y a varios amigos, un día Pilar decidió contarle todo lo sucedido en la empresa al otro socio. Este agradece su sinceridad y a pesar de que él le prometió a Pilar que mantendría su puesto, ella decidió dimitir.

Al final, tras  muchos desencuentros, los dos socios se separaron y la empresa se disolvió.

Pilar, tras unos meses en paro, encontró un nuevo trabajo en el cual lleva 15 años trabajando ahí, y está muy contenta ya que en él, valoran su trabajo y en ningún momento le han pedido que haga nada inmoral. Hoy en día recuerda esa historia como algo del pasado y se da cuenta de  lo bien que actuó tras darse cuenta de todo lo que estaba sucediendo. En aquella época era una chica muy inocente y no se daba cuenta de la maldad de algunas personas, pero de todo se aprende en esta vida, nos comenta sonriendo.



AUTORA: JIMENEZ SANTAMARÍA MARIA ANGÉLICA

¿Mezclar lo sentimental con lo laboral?


Nicol Rivera, tiene 24 años de edad y trabaja como Asistente General en un Hotel multinacional de una Ciudad turística cerca de las costas del Caribe. Ella con su corta experiencia laboral  ha ejercido su carrera por dos años, sostiene una cordial, amable y hasta amistosa  relación con sus compañeros y compañeras de trabajo. Su apariencia física  y su manera de ser un poco extrovertida atraen rápidamente la atención de sus allegados y como consecuencia  se ha involucrado amorosamente con su jefe superior. 

Tras llevar varios meses de amores clandestinos con su jefe laboral, Nicol comenzó a mezclar  los asuntos laborales con los asuntos personales hasta tal punto en que cuando su “Jefe” le mandaba a hacer una tarea  en el trabajo y ellos habían tenido discusiones sentimentales anteriormente ella solo respondía que “NO LO HARE”.

Su jefe frustrado por estas acciones y con  temor a crear una “escenita” simplemente opta por encomendarle la tarea a otra persona generando en si una cadena de disgustos y asosiegas en el ambiente laboral. 

Muchas personas se están dando cuenta de la preferencia del jefe por Nicol  y han comenzado a indagar sobre el asunto. (Aunque pueden favorecer la motivación laboral, las repercusiones para las empresas pueden ser negativas) (En muchas empresas está prohibido vincular laboralmente a familiares directos de los empleados).

Aunque no se prohíbe en el Código Sustantivo de Trabajo, este le permite a la empresa generar sus propias reglas al respecto. Importante para que los empleados no caigan en una violación al contrato de trabajo y se configure una justa causa para ser despedidos.) 

Discusión.

Claramente estamos  enfrentándonos a un caso de Ambiente Laboral, en donde el personaje principal, Nicol muestra serios indicios de imprudencia laboral en donde ha mezclado diferentes factores éticos que le podrían costar caro. Una de las consecuencias de mezclar asuntos laborales y asuntos sentimentales es que  le podría costar “su puesto” es decir despido por motivos personales.
Otra consecuencia sería que el “Jefe” se canse de sus irreverencias y termine con la  ruptura de la relación y con su despido  también.

  Las posibles  soluciones al problema:
Si Nicol quiere continuar con su  relación de pareja y de trabajo debería mantener distancia y entre su jefe y ella en el lugar  de trabajo, y así podrá mantener una relación cordial en los dos entornos.




AUTORA: MURILLO OLAIZOLA LEIRE

Definir y defender las competencias. Las pretensiones de un jefe.

Ana es una mujer que estudió  ISSA desde 1981 hasta 1983 y que hoy en día trabaja como organizadora de eventos y marketing en  una empresa de investigación y proyectos técnicos. Al acabar ISSA, pasó un año en Inglaterra para mejorar su inglés y al volver antes de encontrar un empleo fijo, se dedicó a suplantar sustituciones de bajas de diferentes empresas que le llamaban.

Todo comenzó cuando le llamaron para acudir como secretaria de dirección a una pequeña empresa dedicada a la venta de maquinaria. El gerente creó una pequeña empresa compuesta por una secretaria de dirección y dos empleados. El gerente comenzó a pasar los límites profesionales pidiendo a los empleados asuntos personales que no tenían que ver con el trabajo e incluso fuera del horario laboral: si el gerente quería trabajar un domingo, exigía a los empleados pero sobre todo a la secretaria que acudiese con él. Por mucho que la secretaria intentase mediante diálogo y entendimiento decirle que no podía disponer del horario personal, el gerente consideraba que la secretaria debía de estar a su disposición en todo momento.

Además de ello, utilizaba a Ana para temas personal como la relación que mantenía con su novia. Ya que tenía problemas con ella, pedía a la secretaria que dejase la oficina para que acudiese a entregar cartas que le escribía el gerente a ella para arreglar sus asuntos. Un día, Ana acude a casa de la novia de su jefe para entregarle lo que le había ordenado el jefe y la chica ni siquiera contestó a la puerta. Ella volvió a la oficina con la carta de vuelta y el jefe lo valoró como si no hubiese cumplido su función de secretaria.

A pesar de que el padre de Ana le asesoraba con buscarse otro empleo, Ana mientras buscaba algo mejor, tenía que seguir soportando a aquel hombre; jefe suyo. Para llevar a cabo su negocio, el gerente tenía que realizar la compra de diferentes objetos y materiales. Recibía llamadas por deudas que tenía con diferentes tiendas y para no tener que ir él a dar la cara, mandaba a Ana a realizar el pago de sus deudas.

Finalmente gracias a su empeño en buscar algo mejor  y a los consejos de su padre, Ana logró encontrar otra empresa donde poder ir y por suerte puedo abandonar a su jefe que tanto la necesitaba.

Como consecuencia positiva de toda esta experiencia, los dos empleados de la pequeña empresa que también sufrían otro tipo de abuso y la secretaria hicieron una gran amistad compartiendo los problemas y apoyándose entre ellos. Hoy en día, tras 30 años, siguen manteniendo buena amistad y en todos los encuentros que tienen, se mofan de aquella experiencia que tuvieron y de la situación que tenían. Agradecen lo que aprendieron de aquella situación, viendo la falta de experiencia que tenían.


AUTORA: PRADERE LIZARRAGA MARÍA

Un hijo con síndrome de down

Laura tiene 44 años. Desde hace 14 años trabaja como asistente de dirección en un bufete de abogados. Está casada desde hace 15 años con su marido y tiene dos hijos: Pablo y Miguel, de 10 y 5 años.

A los pocos meses de nacer Miguel descubrieron tras varias pruebas médicas que padecía la enfermedad llamada “Síndrome de Down”.  Desde ese momento tanto Laura como su marido fueron conscientes de los cuidados que iba a necesitar Miguel. A medida que Miguel iba creciendo, su dependencia para las actividades diarias se hacía cada día mayor y la atención que requería también.

Un día Laura se dirigió al despacho de su jefe para hablarle de la situación por la que estaba pasando su familia. Ésta le comentó que su hijo pequeño requería muchísima dedicación y atención debido a su enfermedad y que con los horarios de trabajo que tanto su marido como ella tenían, no podían atender a su hijo debidamente. Por ello Laura le pidió a su superior una reducción de jornada y por tanto, de sueldo.

El jefe de Laura considerando la postura en la que se encontraba su asistente y la amistad que les unía, le concedió un horario de media jornada y además, no le redujo el sueldo si no que se lo aumentó un 10% debido a su antigüedad en la empresa y el costo de los tratamientos que iba a necesitar su hijo.

Así Laura pudo proporcionar los cuidados y tiempo que requería Miguel y su enfermedad y la subida de sueldo ayudó en gran medida en la financiación de su tratamiento.

Discusión
  El comportamiento del jefe de Laura ante el problema de su asistente es ejemplar. El superior podría  haber prescindido de su asistente y haber contratado a una más joven que por más horas de trabajo recibiese un sueldo menor. Sin embargo, comprende, ayuda y facilita la vida a su compañera en medida en la que él puede.



AUTORA: SANCHO ORTEGA LAURA

Justicia: no dejarse explotar


Teresa acaba de finalizar sus estudios universitarios y lleva tres meses trabajando en una empresa madrileña dedicada a la importación y exportación de mercaderías. Comenzó su primer día de trabajo con ilusión y motivación. Ella considera que está muy bien cualificada y que afrontará las tareas que le sean encomendadas sin dificultad.

Recién llegada a la empresa se reúne con el director de la misma. Este se encarga de asignar a Teresa las tareas que tiene que realizar y le sitúa dentro de la empresa.
-             ¿Cuáles fueron las tareas que le encomendó su jefe?
Fundamentalmente, responder llamadas, gestionar su agenda, hacerme cargo de la contabilidad de la empresa y ser su intérprete a la hora de negociar con directivos de empresas de habla alemana.
 
-             ¿Tuvo algún problema o le supuso algún tipo de dificultad la realización de estas tareas?
En un principio no, pero pasado el primer mes las tareas se me empezaron a acumular y eran cada vez de mayor responsabilidad. Decidí organizar mis labores pero aun así las horas de trabajo no eran suficientes para la realización de mis funciones. Durante los dos primeros meses trabajé más horas de la cuenta.

-             ¿Estas horas extras le fueron recompensadas?
En absoluto, ni económica ni personalmente. Día a día mis horas de trabajo se alargaban en tres horas más de las pactadas en mi contrato. 

-             ¿Cómo se sentía dentro de la empresa?
Me sentía infravalorada a pesar de que se me exigía más de la cuenta. Al parecer, era la única empleada de la empresa que manejaba el idioma alemán y, como consecuencia de ello, mi jefe me hacía responsable de todo trámite de negociación con las empresas alemanas.

-             ¿Esta presión laboral le acarreó problemas personales?
Sí. Durante los dos primeros meses sufrí estrés y ansiedad. Mi cargo suponía afrontar muchas responsabilidades y esto me satisfacía pero desde mi punto de vista, la confianza que depositó mi jefe en mí se convirtió en una explotación hacia mí, como empleada, de la que no recibí ninguna compensación económica ni agradecimiento.
-              
-             ¿Cuándo decidió comunicarle su situación a su superior?
Cuando mi situación personal comenzó a empeorar a raíz del estrés y la ansiedad.

-             ¿Cómo reaccionó su jefe?
Para mi sorpresa, reaccionó con pasividad. No me puso ninguna pega y apenas hizo comentarios al respecto de mi queja.  Dos días después de reunirme con mi jefe, una nueva empleada pasó a formar parte de la empresa. De un día para otro mis tareas se redujeron al mínimo y fue ella quién paso a ocuparse de las tareas esenciales.

-             ¿Qué hizo usted ante esta situación?
Presente mi dimisión voluntaria. No me sentí ni respetada, ni escuchada, ni si quiera valorada por mi jefe.

-             ¿Cómo terminó todo?
 Decidí dejar la empresa y enviar currículos a otras empresas que estuviesen dispuestas a tenerme en consideración.

-             ¿Le costó superar la situación?
No, apenas tenía experiencia laboral y me veía con posibilidades de emprender otro trabajo que se adaptase mejor a mis valores y funciones como asistente de dirección.
     
-             ¿En qué trabaja usted actualmente?
Soy asistente de dirección en la empresa X. Me encuentro contenta y realizada.





AUTORA: VITORIA, ANA

Empresas que apuestan por la maternidad y la conciliación

Hace 4 años Arantxa X, ex alumna de ISSA trabajaba 10 horas al día en una empresa de Lekumberri. En 2010 decidió cambiarse de trabajo ya que se iba a casar y quería formar una familia y esta empresa no le concedía la compatibilidad que ella quería para formar una familia.

Actualmente trabaja en una sociedad anónima, una pyme que se encarga de la producción de plásticos. Como ya he mencionado antes se incorporó a esta nueva empresa en 2010, y en estos ultimo 4 años se ha casado y ha tenido un hijo.
En este caso podemos  analizar la baja de maternidad y reducción de jornada que le concedieron a Arantxa ante su nueva situación familiar.

Tras dar a luz a su hijo obtuvo una reducción de jornada del 33% concedida por la empresa con un horario flexible.

La empresa le concedió la baja por maternidad sin ningún problema.
Un mes antes de que naciera el niño  se cogió la baja de un mes debido a que el trabajo le resultaba muy pesado durante el ultimo mes de gestación. Tras el nacimiento de su hijo obtuvo una baja de 16 semanas,  la que concede el estado, además la empresa le dejó juntar las vacaciones  por lo que obtuvo un mes más y también pudo agrupar las horas de lactancias y obtuvo dos semanas más.

Además durante el primer año de maternidad la empresa le proporcionó un horario flexible (de 11 a 5), el segundo año el horario también se le modificó y actualmente trabaja de (9 a 3). Gracias a esto consigue compatibilizar la familia con el trabajo perfectamente.

Aunque esta empresa  no dispone de una filosofía favorable a la vida familiar, podemos afirmar que en todo momentos se mostro flexible y actuó adecuadamente, ofreciendo mucha flexibilidad y compatibilidad.

Sin embargo, Arantxa,  piensa que las leyes del país no protegen lo  suficiente las posibilidades de trabajar profesionalmente en el ámbito del secretariado y managment assitance y dedicarse suficiente a la familia. Ella cree que la baja de maternidad debería ser de una año ya que el primer año es muy importante que el recién nacido lo pase con la madre. Pero este no es problema de la empresa en al que trabaja sino del Estado que no proporciona suficientes subvenciones a las empresas.



AUTORA ZARZA TOYAS, MAGDALENA

Persona entrevistada: Magdalena Toyas Jalón [ISSA 87]

La  figura del asistente de dirección en una empresa familiar


Magdalena es secretaria de dirección. Comenzó ISSA después de acabar un grado superior de administrativo. Empezó  trabajando en la empresa familiar desde abajo. Le enseñaron a archivar con 14 años y de ahí en adelante, cada verano, se le asignaba una tarea simple y sencilla con las que iba aprendiendo el valor y la importancia del trabajo.

Tras acabar el grado de administrativo, y después de llevar tres años trabajando en la empresa como contable, decidió ampliar su formación y vino a ISSA a estudiar secretariado de dirección. Mientras estudiaba seguía llevando gran parte de la contabilidad de la empresa.

Cuando se graduó y a pesar de que su padre le animó a que buscara un trabajo fuera de la empresa familiar, tomo la decisión de seguir trabajando con su familia. Durante más de  10 años trabajó codo con codo con su padre, hasta que años después se cerró la organización. Magdalena afirma que trabajar en una empresa familiar es algo totalmente diferente y muy especial. Ella creció a la vez que crecía la empresa.

Asegura que, además, fue consciente de cómo la toma de decisiones afectaba a la marcha del negocio. En muchas ocasiones ella estaba involucrada en estas decisiones, ya que se le preguntaba su opinión. Añade que se trabaja de otra manera, eres más responsable de tus actos y ayudas en todo lo posible para que la empresa salga adelante. El trabajo de Magdalena consistía en organizar las ferias de muebles en las que presentaban a los clientes sus productos pero sobre todo se encargaba de la parte financiera: contabilidad, balances y las gestiones con los bancos, entre otras tareas.

Añade que en una empresa familiar, aunque sea grande, acabas echando una mano en lo que se pueda. Su figura como secretaria de dirección tuvo una gran importancia en la pequeña expansión internacional por la que apostó la empresa. Nos trasmite también que trabajar con tu familia tiene inconvenientes. Para ella el peor momento fue cuando cerró la empresa, fue un periodo difícil para toda la familia, no solo por los puestos de trabajo, si no por todo lo que significaba el negocio para ellos.

Como ella misma dice: “era algo que nos había dado muchas alegrías pero también nos había costado mucho esfuerzo, era algo de la familia, casi un miembro más”. Otro inconveniente, para Magdalena, de trabajar en familia era que algunas veces los enfados del trabajo se llevaban a casa, aunque eran las menos.


Para Magdalena fue una la mejor experiencia laboral que ha tenido, por todo lo que aprendió y porque se sentía parte de un gran proyecto como era la empresa familiar. 








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